lunes, 23 de noviembre de 2015

Año de la Misericordia

ACTIVIDAD
Ten en cuenta la Bula Misericordia Vultus del Papa Francisco para responder estas preguntas:
1. ¿Qué es Misericordia?
2. ¿Qué es el Jubileo Extraordinario de la Misericordia o Año de la Misericordia?
3. ¿Por qué la apertura de la Puerta Santa es signo del inicio del Año Jubilar?
4. ¿Cuándo concluye el Año de la Misericordia?
5. ¿Cuál es el lema del Año Jubilar de la Misericordia?
6. ¿Cuál es el binomio que a menudo describe la naturaleza de Dios? ¿Por qué?
7. Explica con tus palabras es expresión: “La misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. Él se siente responsable, es decir, desea nuestro bien y quiere vernos felices, colmados de alegría y serenos. Es sobre esta misma amplitud de onda que se debe orientar el amor misericordioso de los cristianos”.
8. ¿Qué es la peregrinación? Explica las etapas de la peregrinación.
9. ¿Qué son las Obras de Misericordia? ¿Cuántas y cuáles son las Obras de Misericordia? Is 58,6-7; Hb 13,3; Mt 25,31-46.
10. ¿Cuál es la relación existente entre justicia y misericordia?

11. ¿Qué es la indulgencia? ¿Cuantos tipos hay? ¿Cuáles son las condiciones para recibirla? ¿Qué obras nos invita a realizar?

miércoles, 4 de noviembre de 2015

4. NATURALEZA DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

4.1. TERMINOLOGÍA
La diversidad de expresiones: doctrina social de la Iglesia, magisterio social de la Iglesia, enseñanza social de la Iglesia, pensamiento social de la Iglesia, doctrina social católica, teología social, moral social, filosofía social, catolicismo social, pensamiento social católico, hace necesario precisar los términos.

Análisis del nombre
Doctrina etimológicamente significa: enseñanza, instrucción. Existen doctrinas de carácter religioso, político, científico, filosófico. En nuestro caso es religiosa. Cristo fue un maestro, el Maestro por antonomasia, la Palabra sustancial, el Verbo, y sus enseñanzas y ejemplos, transmitidos por la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia, constituyen una verdadera doctrina en el sentido indicado.

Ser doctrina implica formar un conjunto orgánico de enseñanzas, un “corpus” que en este caso está especificado por pertenecer a la institución de la Iglesia católica y por estar formado por "principios de reflexión, criterios de juicio y directrices de acción” (SRS 8).

Social procede del vocablo latino socialis, adjetivo derivado del nombre socius, que significa: socio, compañero, asociado. El término social es muy amplio y puede servir para calificar todas las manifestaciones de la vida de relación de las personas entre sí y esta misma vida en su conjunto o vida social.

Se distinguen dos grandes áreas de lo social: la referente a las relaciones sociales individuales, particulares, privadas, de carácter informal (amistad, noviazgo...) y la relativa a las relaciones formales, institucionalizadas, públicas, derivadas en mayor o menor grado de la vida organizada de la sociedad.
La DSI no abarca lo social en el sentido particular y privado, eso es competencia de la moral privada, sino sólo en el sentido de las relaciones sociales formales o institucionalizadas.

De la Iglesia significa que esta doctrina es propia de la Iglesia católica, como institución organizada. Esto comporta:
1.      El sujeto de la DSI es toda la comunidad cristiana, en unión y bajo la guía de sus legítimos pastores, en la que también los laicos con sus experiencias cristianas, son activos colaboradores. (OE, Orientaciones para el estudio de la DSI).
2.      Procede inmediatamente de la jerarquía de la misma Iglesia. Ella ostenta la representación de la comunidad cristiana, ejerce oficialmente la función de magisterio y, tiene por institución divina el derecho y el deber de custodiar la doctrina cristiana y exponerla.
3.      El ámbito propio de esta doctrina es el mismo que el de dicha función magisterial, la fe y las costumbres y de todo lo que guarde relación con ellas, en la vida social.
4.      Forma parte de la función pastoral. Tiene la finalidad práctica de orientar las ideas y la actuación social de los católicos en la vida social institucionalizada, de acuerdo con la revelación.

Podemos definir la DSI como conjunto orgánico de principios de reflexión, criterios de juicio y directrices de acción, sobre las relaciones sociales formales derivadas de la vida social humana institucionalizadas, enseñado, a la luz del Evangelio y en el ejercicio de su función pastoral, por el Magisterio de la Iglesia Católica, con la asistencia del Espíritu y la cooperación de los teólogos y de los especialistas en ciencias sociales.

Los elementos esenciales son:
·         Naturaleza: doctrina o conjunto organizado de principios, criterios y directrices.
·         Origen: resultado de la reflexión de la Iglesia sobre las realidades sociales cambiantes a la luz de la Revelación y de la Tradición.
·         Objeto: lo social, entendido como relaciones sociales institucionalizadas, visto a la luz del evangelio.
·         Fin: pastoral de orientar el pensamiento y la actuación sociales de los católicos en el campo social.
·         Sujeto: la Iglesia católica en su conjunto, por medio del magisterio.

4.2. NATURALEZA
Ha habido una preocupación por determinar la naturaleza y la metodología que existe en la evolu­ción de la DSI.
1.      La DSI intenta discernir la naturaleza de la enseñanza cristiana respecto a la vida social. Dos motivos: por una parte, trata de indicar las tareas y la responsabilidad de los cristianos en el campo del compromiso social y, por otra, intenta crear un consenso universal de cara a la solución de los problemas concretos de la vida social.
2.      La DSI aparece claramente como un modelo de elaboración teológica, propio de la moral, cuyo campo de reflexión es la vida social (LE; SRS; CA).
3.      Aparecen diversos principios éticos y sociales pertenecientes al patrimonio de la fe y de la moral y con una proyección dirigida a la historia. Hay que tener en cuenta varias dimensiones: la ético- doctrinal y la práctico-histórica.
4.      La naturaleza es “corpus quoddam doctrinae”, un cierto cuerpo doctrinal (SRS 1). Un conjunto doctrinal orgánico:
“para la Iglesia enseñar y difundir la doctrina social pertenece a su misión evangelizadora y forma parte del mensaje cristiano” (CA 56).
5.      Hoy, la naturaleza de la DSI deberá buscarse dentro de la teología de la nueva evangelización, ya que desde ahí se entenderá que esta Doctrina:
“no es otra cosa que un modelo de ser cristianos. Para que en una sociedad se ponga en mar­cha lo que la DSI sugiere y estimula a pensar y actuar, es necesario un nuevo encuentro de los cristianos con el cristianismo, una nueva pertenencia a la Iglesia y a la comunidad cristiana” (Serreti, Génesis del sujeto de la doctrina social cristiana).
6.      El campo propio de la DSI es el de los principios generales y de los juicios y orientaciones basados en ellos... No la corresponde constituir un modelo de organización de la sociedad determinado, que pueda enfrentarse como alternativa a otros modelos, ni tampoco un programa de actuación política, económica, social... Ni es tercera vía, aunque sus principios puedan ser fuentes de inspiración.
7.      No es una ideología o construcción racional que tenga como finalidad servir de fundamento o justificación de un movimiento social o político concreto. El objetivo es:
“interpretar esas realidades, examinando su conformidad o diferencia con lo que el Evangelio enseña acerca del hombre y de su vocación terrena y, a la vez, trascendente para orientar en consecuencia la conducta cristiana” (SRS 41).

4.3. CONTENIDO
1.      Universal. Sin limitación alguna, y no excluye, en principio ninguna materia o cuestión de tipo social, aunque no las abarque todas necesariamente en el momento, sino progresivamente, según se van planteando los problemas con trascendencia social.
2.      Temático.
“...se preocupa de los derechos humanos de cada uno, en particular del “proletariado”, la familia y la educación, los deberes del Estado, el ordenamiento de la sociedad nacional e internacional, la vida económica, la cultura, la guerra y la paz, así como el respeto a la vida desde el momento de su concepción hasta la muerte” (CA 54).

4.4. DIMENSIONES
1a. Teórica porque está formada por principios teóricos de raíz teológica, moral oracional, derivados del Evangelio y la experiencia humana de la Iglesia.
2a. Histórica porque los documentos están en conexión y hacen referencia a situaciones históricas determinadas y porque los principios de reflexión, criterios de juicio y directrices que contienen se utilizan para iluminar las situaciones y las ideologías sociales, políticas y económicas vigentes de cada época.
3a. Práctica. Se dirige a orientar la acción humana y demanda la aplicación práctica de esos principios en la vida real.

4.5. COMPETENCIA DE LA IGLESIA EN EL CAMPO SOCIAL
La Iglesia, “nacida del amor del Padre Eterno, fundada en el tiempo por Cristo Redentor, reunida en el Espíritu Santo” (GS 40), recibe toda su competencia, para actuar como Iglesia, de Dios por medio de Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Por ello es una competencia que tiene su origen divino y en consecuencia es indiscutible para el que admita la fe en la que se basa la Iglesia.
León XIII en RN dice acometer la exposición de la DSI “confiadamente y con pleno derecho nuestro” (12).

Pío XI en QA: “hay que establecer lo que hace ya tiempo confirmó claramente León XIII, que Nos tenemos el derecho y el deber de juzgar con autoridad suprema sobre estas materias sociales y económicas... La Iglesia no puede en modo alguno renunciar al cometido, a ella confiado por Dios, de interponer su autoridad, no ciertamente en materias técnicas, para las cuales no cuen­ta con los medios adecuados ni es su cometido, sino en todas aquellas que se refieren a la moral. En lo que atañe a estas cosas, el depósito de la verdad, a nosotros confiado por Dios, y el graví­simo deber de divulgar, de interpretar y aún de urgir oportuna e inoportunamente toda la ley moral, somete y sujeta a nuestro supremo juicio tanto el orden de las cosas sociales como el de las mismas cosas económicas” (41).

Pío XII escribe “es, en cambio, a no dudarlo, competencia de la Iglesia, allí donde el orden social se aproxima y llega a tocar campo moral, juzgar si las fases de un orden social existente están de acuerdo con el orden inmutable que el Dios Creador y Redentor ha promulgado por medio del derecho natural y de la revelación”.

MM 3 y GS 3, en lugar de reiterar este derecho y deber de la Iglesia, se refieren a la preocupación de Cristo y de su Iglesia por las necesidades materiales de las personas y a la disposición de diálogo y colaboración eclesiales con el mundo para la solución de los problemas de la persona y de la sociedad.

Juan Pablo II se refiere de modo especial a esta cuestión en CA 5 y da una respuesta a la misma que se puede considerar definitiva:
“León XIII siguiendo las huellas de sus predecesores estableció el paradigma permanente para la Iglesia de hacer oír su voz ante determinadas situaciones humanas, individuales y comunitarias, nacionales e internacionales, para las cuales formula una verdadera doctrina, un corpus, que le permite analizar las realidades sociales, pronunciarse sobre ellas y dar orientaciones para la solución de los problemas derivados de las mismas”.

“Para la Iglesia, enseñar y difundir la doctrina social pertenece a su misión evangelizadora y forma parte esencial del mensaje cristiano, ya que esta doctrina expone sus consecuencias directas en la vida de la sociedad y encuadra incluso el trabajo cotidiano y las luchas por la justicia en el testimonio de Cristo Salvador”.

4.6. LÍMITES DE LA COMPETENCIA DE LA IGLESIA
Dado su origen divino no tiene límites ni en el espacio ni en el tiempo.
“La Iglesia tiene una palabra que decir tanto hoy como hace veinte años, así como en el futuro” (SRS 41).

La DSI se dirige primero y principalmente a los católicos, respecto de los cuales tiene fuerza obligatoria moral, como ya veremos, pero también, de alguna forma a todas las personas de buena voluntad. En cuanto a la materia, la competencia de la Iglesia no tiene tampoco unos límites restringidos a determinas cuestiones sociales fijas, sino que caen en su campo todas las que se pueden derivar de la vida social organizada a lo largo del tiempo y del espacio (SRS 41).

4.7. FUNDAMENTOS DE LA INTERVENCIÓN DE LA IGLESIA CON SU DOCTRINA EN EL CAMPO SOCIAL
Los motivos y razones principales son:
1.      El vínculo entre evangelización y promoción humana y social. La DSI es un componente indicado de la evangelización, la intervención de la Iglesia en el campo social con su doctrina encuentra su primer y principal fundamento en la misma misión evangelizadora de la Iglesia.
2.      El carácter moral esencial de la vida social organizada.
“Las razones éticas constituyen la dimensión fundamental de la existencia humana, incluso en el campo de la actividad que suele llamarse política... De aquí saca sus profundas premisas toda la así llamada DSI, que particularmente en nuestra época, comenzando desde finales del siglo XIX, se ha enriquecido enormemente con toda la problemática contemporánea” (Juan Pablo II, Discurso a la CE Polaca, 15 de Junio de 1979).
3.      La necesidad de los principios morales y sociales para la paz social.
“La doctrina de Cristo es necesaria para la armonía y estabilidad de la vida social humana” (Juan XXIII, Discurso de apertura del Concilio, 11 de Octubre de 1962).
4.      La influencia de las condiciones sociales en la vida espiritual y moral de las personas. Esta influencia es un hecho comprobado científicamente y de experiencia común. Uno de los factores que influyen en la formación de la personalidad humana en todos sus aspectos es el ambiente o los ambientes sociales en que desarrolla su vida cada persona. Por eso hay que reconocer el derecho y el deber de la Iglesia de intervenir con su doctrina para iluminar y discernir estas condiciones sociales.
5.      La experiencia humana de la Iglesia y su dedicación a la persona.
“La Iglesia es experta en humanidad y esto la mueve a extender necesariamente su misión religiosa a todos los campos en los que los hombres y las mujeres desarrollan sus actividades” (SRS 41).

4.8. VALIDEZ DE LA DSI
Se pueden distinguir las siguientes modalidades:
1a. Validez por el origen de donde procede, la Iglesia Católica. Por su origen institucional, la DSI será válida si la Iglesia católica, de la cual procede está legitimada y tiene aptitud para formular los principios, juicios y directrices de la DSI y si esta formulación entra dentro de sus funciones.

2a. Validez de contenido. Está formada por principios de reflexión, criterios de juicio y directrices de acción. Dichos principios pueden consistir en:
= > Verdades de fe, en este caso la adhesión intelectual que reclaman del creyente es incondicional e igualmente cuando se trate de verdades que el magisterio de la Iglesia ha definido como comprendidas en el depósito de la fe revelada por Dios.
=> En el caso de que las expresiones de referencia, sin formar parte propiamente de la Revelación, pertenezcan al campo de la fe o de las costumbres, exigen del creyente una religiosa sumisión de la voluntad y del entendimiento.
“Los obispos cuando enseñan en comunión con el Romano Pontífice, deben ser respetados por todos como testigos de la verdad divina y católica; los fieles, por su parte tienen obligación de aceptar y adherirse con religiosas sumisión del espíritu al parecer de su Obispo en materias de fe y de costumbres cuando él las expone en nombre de Cristo. Esta religiosa sumisión de la voluntad y del entendimiento de modo particular se debe al magisterio auténtico del Romano Pontífice, aun cuando no hable ex cáthedra de tal manera que se reconozca con reverencia su magisterio supremo y con sinceridad se adhiera al parecer expresado por él mismo, como pueda descubrirse ya sea por la índole del documento, ya sea por la insistencia con que repite una misma doctrina, ya sea también por las fórmulas empleadas” (LG 25).
= > Juicios sobre doctrinas y acontecimientos
“La solicitud pastoral me ha movido además a proponer el análisis de algunos acontecimientos de la historia reciente. Es superfluo subrayar que la consideración atenta del curso de los acontecimientos para discernir las nuevas exigencias de la evangelización, forma parte del deber de los Pastores. Tal examen, sin embargo, no pretende dar juicios definitivos, ya que de por sí no atañe al ámbito específico del magisterio” (CA 3).
= > Expresiones de carácter normativo. La obligatoriedad de los preceptos de la ley divina y de la ley natural con sentido social será la misma que la de estos tipos de preceptos según la moral general.
= > Sobre las directrices de acción contenidas en la DSI y que no pertenecen a la ley divina o natural, se puede afirmar que es excepcional que los Papas y Obispos pretendan imponer mediante ellas preceptos específicos distintos de los de la ley divina, natural o eclesiástica, en lugar de meras orientaciones o indicaciones, como indica el mismo nombre de directrices.

En síntesis, en la DSI se encontrarán algunas verdades absolutas y valores universales que esca­pan a la contingencia y la historicidad y que forman la base de los documentos y a su lado mucho más concretamente afirmaciones históricas y prudenciales que proyectan los valores absolutos a las circunstancias concretas (criterios de juicio).

3a. Validez social.
= > Respecto a la aceptación en la Iglesia. Innegable la preocupación social de los Papas, Obis­pos, Conferencias Episcopales.
= > Respecto al conocimiento de la DSI, a pesar de que siendo “uno de los elementos esenciales que conciernen a la formación de los laicos” es bastante precario en el pueblo cristiano. La deficiente difusión de las enseñanzas de la DSI y la carencia de una adecuada formación en clérigos y laicos (SRS y CA).
= > En la sociedad en general es muy escasa y es manifiesto su desconocimiento en ambientes no religiosos. No goza de prestigio en los ambientes universitarios y académicos. Lo cristiano ya no es determinante de los modelos, valores e instituciones sociales que integran la realidad social de nuestro tiempo, como lo fue en la Edad Media. Al contrario, todo el largo periodo histórico de la modernidad que los posmodernos acaban de declarar caducado pero no superado, consiste en un proceso ininterrumpido no sólo de liberación de la tutela religiosa medieval, sino también de remoción de la Iglesia de su anterior posición social con el intento de reducirla cada vez más al ámbito privado.
= > Respecto a la eficacia de la DSI hay que distinguir el ámbito de los principios y el de la praxis. En el primero, el Evangelio, la vida y las enseñanzas de Jesús, constituyen la máxima expresión de los grandes valores de verdad y veracidad, libertad y responsabilidad, unidad y fraternidad, igualdad y justicia, caridad y solidaridad...
“Como en tiempos de León XIII sigue siendo idónea para indicar el recto camino a la hora de dar respuesta a los grandes desafíos de la hora contemporánea, mientras crece el descrédito de las ideologías. Como entonces, hay que repetir que no existe verdadera solución a la cuestión social fuera del evangelio y, que por otra parte, las cosas nuevas pueden hallar en él su propio espacio de verdad y el debido planteamiento moral” (CA 5).

En el segundo -el orden de la praxis- a pesar de muchos pecados y limitaciones en muchos de no­sotros, también hemos de reconocer el testimonio de tantas personas que han consagrado y siguen consagrando su vida a estas tareas y el número de laicos que han llevado a la práctica, individual y colectivamente, las enseñanzas sociales cristianas en los distintos campos de la vida pública y priva­da, de manera frecuentemente oculta.

No obstante, hay mucho camino por recorrer.



martes, 3 de noviembre de 2015

3. Sínodo de la Familia.

ACTIVIDAD 3.
I. Considerando lo planteado por el Código del Derecho Canónico, responde:
1. ¿Qué es un sínodo?
2. ¿Cuál es su finalidad?
3. ¿Qué es una asamblea?
4. Elabora un cuadro donde se exponga los tipos de asambleas, finalidad, número de participantes.

II. Sínodo de la Familia 2015
5. ¿Cuál es el nombre real del Sínodo de la Familia?
6. ¿Qué se pretendía con el Sínodo de la Familia?
7. ¿Cómo se organizó el Sínodo de la Familia?
8. Realiza una síntesis de los temas expuestos durante el Sínodo de la Familia. Intrumentum Laboris.


Sitios sugeridos para la consulta.

http://www.vatican.va/archive/ESL0020/_INDEX.HTM

http://www.vidanueva.es/sinodo-de-la-familia-2015-xiv-asamblea-general-4-25-octubre/



http://www.vidanueva.es/2015/10/25/sintesis-del-mensaje-final-del-sinodo-de-la-familia-2015/